miércoles, 2 de septiembre de 2020

Nueva publicación

 En la Prestigiosa NOVA SCIENCE PUBLISHERS INC. Capítulo: 

The Male Savage Mind: Violent Male Interrelationships, 
from Casual to Daily Occurrences

En:




viernes, 27 de marzo de 2020

DESEOS DE OTRA MASCULINIDAD EN TIEMPOS DE PANDEMIA



La actual situación de reclusión forzosa a causa del COV-19, pone a la sociedad delante de un espejo que envía el reflejo de lo que realmente somos ante una situación no esperada, nueva y desconcertante. Esto nos conmina a actuar y nos obliga a mostrar como ciertamente actuamos en un contexto que no podemos controlar, en un espacio, el doméstico, que tradicionalmente ha sido el lugar femenino y feminizado mientras que los hombres nos hemos realizado en el espacio público. 
Pero ¿Y ahora qué?
Si bien es cierto que esta situación de confinamiento puede resultar peligroso puesto que en situaciones de violencia de género, pone a la víctima dentro del mismo lugar con su maltratador. También nos permite a los hombres a experimentar nuevas experiencias: la posibilidad de compartir tareas, espacio, rutinas, etc. 
Los hombres debemos de dejar de mirar para otro lado. debemos de tirar balones fuera y aceptar nuestra responsabilidad para cambiar. Asumir que la mejora llegará si nos permitimos regenerarnos, quitarnos las armaduras oxidadas y asumir un nuevo papel en este escenario social cambiante (Goffman) 

Los hombres podemos aprender a vivir, y convivir en el espacio privado y doméstico, más allá de lo público. el cuál se reduce ahora al espacio de que da la carcasa de nuestros móviles. 
Los hombres podemos reencontrarnos con nosotros mismos, aprovechar este momento para cuestionar los privilegios que nos hicieron creer que teníamos, pero que en situaciones como las presentes se demuestran inviables. 
Los hombres podemos aprender que el cuidado es un valor social más necesario que otras piezas sociales que entendíamos más valiosas en esa falsa escala de principios que nos construimos como varones frente a las mujeres.


Aprendamos de esta situación y cambiemos a nosotros mismos, a nuestro entorno y con las personas de nuestro entorno. Esta puede ser la oportunidad que se nos ha brindado para reconducir nuestras vidas y ser mejores. dejar de ser hombres-hombres y ser hombres-compañeros.

(Agradezco las imágenes que expongo aquí que son de un artísta y amigo - Pep Gabarda - que busca en el arte y en la vida posibilidades para cambiar y mejorar día a día)